Íbamos caminando por la calle, cómo cualquier día que hacíamos el mismo ejercicio. La conversación que escuchamos fue la siguiente:
-¿Y como? ¿te diste cuenta recién?- Preguntó una señora con un claro comienzo de llanto en su rostro
No hubo respuesta…
La escena era protagonizada por un hombre tapado en llanto, una mujer que a través de un abrazo lo consolaba y un niño que a pesar de que no entendía mucho lo que pasaba intuía que era algo “malo”
Después de ver esto las hipótesis invadieron nuestra cabeza, la más destacada fue la de que había una muerte, seguramente la esposa del hombre que lloraba, y la pregunta “¿Y te diste cuenta recién?” fue consecuencia de una reunión que había sido concertada un tiempo atrás, anoche o esa misma mañana, tiempo en que la muerte de la mujer no era un acontecimiento conocido aún.
Seguramente ese día la mujer tenía la intención de dormir hasta tarde, pensó su marido, pero Jamás se imaginó que “dormiría hasta tarde”.
ADEVERTENCIA: está historia es mala, la única función que tiene es darle continuidad al blog.